Los cambios de año se llenan de reflexiones, ilusiones y objetivos. Como no iba a ser menos, el 2018 nos ha dejado pensativos y hemos empezado el 19 haciendo balance. Al ser la pregunta la herramienta que mejor nos sirve para indagar en los asuntos que nos ocupan, nos hemos hecho la de qué hemos aprendido en el año concluido. La regla del juego para este post era que cada miembro del equipo contase en cinco líneas una sola enseñanza extraída de la experiencia i2U. A la misma pregunta hemos respondido como nos ha salido del corazón así que algunos han respetado las reglas del juego y otros no. Y, es que, claro, condensar un año de emociones y caminos, no es fácil.

Ahí van las respuestas:

J.A empieza rotundo “En el que ha sido mi primer año fuera del ámbito educativo, i2u ha sido mi pista de aterrizaje al mundo laboral. 2018 ha estado repleto de retos, tanto en lo profesional como en lo personal, y la empresa ha sido para mí un puntal en ambos aspectos. Rodeado de gente con una calidad humana excepcional, he tenido la oportunidad de empaparme de todo lo que conlleva la gestación de una empresa, tanto técnica como estratégicamente.”

 M.Z añade que “Este año, hemos tenido que hacer frente a muchos retos, problemas e imprevistos y he entendido cuál es la mejor herramienta que tenemos para superar todos estos obstáculos. Esa herramienta, somos nosotros mismos y he aprendido a poner el foco en mí, cada vez que deseo una transformación. He empezado a ver que los cambios que quiero ver en el exterior vienen de un cambio en mi interior.”

 E.O se arranca con este párrafo “Si me preguntas qué es lo más relevante que he aprendido en el último año, diré que hay tres aspectos clave que seguro, conformarán mi carácter en los próximos años. El primero, tiene que ver con las certezas que acaban siendo tan sutiles como una brisa de verano, así que, de ahora en adelante, sostendré menos aún, no vaya a ser que se aproxime un huracán.

La financiación también ha sido un tema central en este último año y supongo, que seguirá siéndolo. Para gestionar adecuadamente el asunto de la financiación hay que tener dominio de la paciencia y del manejo del calendario. Este último año ha sido un buen entrenamiento. Así que, he desarrollado bastante la destreza de la paciencia. No me atrevo a decir “al máximo” porque sería caer en una certeza y ya he dicho que cada vez las empleo menos, por si acaso.

Finalmente, como todos los años, las personas siguen siendo para mí, fascinantes. Aprendo todos los días de casi todo el mundo que me rodea, así que en este 2018, he seguido aprendiendo sobre casi todo lo humano, especialmente sobre la empatía y la conexión emocional”

E.S.S saca su lado más carismático de esta forma  “He aprendido a adaptarme a otras muchas realidades que rigen la vida, que me eran desconocidas y vertiginosas, permitiéndome llevar mi persona a algo más allá de lo que dominaba.

He aprendido a abrazar el hecho de que la inestabilidad se convierta en mi nueva estabilidad y a construir un robusto barco para esa travesía tan revuelta como excitante.

He aprendido que ese barco debe estar tripulado con compañeros de viaje en los que confías y que sustituye el estático y aburrido adosado del confort de tierra firme.

Y sobre todo he aprendido que lo bonito no solo del 2018 sino de la vida, es poseer el coraje para emprender nuevos viajes sin saber el destino con exactitud, pero donde sabes que el trayecto merecerá la pena, siendo así ese trayecto, el propio objetivo.”

Y finalmente, A.C resume el año así: “Yo prefiero numerar las emociones que he vivido con mis compañeros, esas intensas sensaciones que han provocado en mí los hechos trascendentales de sus vidas. La admiración al ver la entrega de JA cuidando de un ser querido y su entereza ante el ineludible desenlace, la ternura que provoca ESS cuando le canta a su nena en brazos, el entusiasmo que infunde MZ con su eufórica emancipación o el orgullo que sentimos al ver a EO embarcarse en una nueva etapa profesional “

Ya hemos iniciado el 2019 por lo que continuamos el viaje, otra vuelta alrededor del sol, con energía y buenos alimentos.

Eva Ortega